viernes, 18 de septiembre de 2009

“Me violó Michael Jackson mientras jugaba al juego de la copa”

Fue el peor día de mi vida. Arrancó a las ocho de la mañana cuando me llamó mi novia, bastante pasada de copas, como el burrito Ortega en Esperanto. Sus palabras fueron estás: “Te dejó porque me di cuenta que quiero vivir la vida”. Miren lo que me dijo la muy turra, está bien que soy un poco celoso e inseguro. Recuerdo que no la dejé ir a Bariloche por miedo, tampoco la dejó tener amigos y me agarré a piñas con el último chico que la llamó.
Para peor, conmemoré la primera chica que me gustó, la vi en el colegio en séptimo grado aunque ella estaba en 2 año. Me excitaba más que escuchar a Mery Poppins cantar: “Super califragilitioespi alidoso”. Un día junté valor y le dije todo lo que sentía por ella, si fuera poeta como Sabina diría: “Su portazo sonó como un signo de interrogación” pero como soy un ganso que escribe giladas les voy a contar que me puso un saque como el de Zandona a Edmundo.


Pero no me quiero ir por las ramas, después del llamado de mi novia salí de mi casa y vi mi auto rayado con un salvaje: “Vamos lo pibe”. Me volví como loco, no me podía estar pasando esto. Fui hasta el trabajo corriendo y adivinen, para los mal pensados les contestó que no, no me rompió el toor un marinero griego pero sí lo hizo mi jefe cuando llegué 45 minutos tarde y como soy mas impuntual que el 133 a la noche, con lluvia y después de un recital me rajó a la mierda.
Así quedé sin novia ni trabajo pero lo peor estaba por venir. Me sonó el celular, como el día era una garcha atendí con mucho miedo y llegó lo peor: Le habían robado a mi abuelo y como se resistió lo mataron con un arma blanca (una pistola pintada con liquid paper). No podía pasar nada peor, de tan angustiado volví a mi casa y me quise contactar con mi abuelo y no se me ocurrió mejor idea que jugar al juego de la copa. La copa no se paraba de mover era como Madonna bailando Hung Up. De pronto sentí un frío terrible solo comparable a cuando salís a bailar en remerita, pleno invierno, y te cagas de frío haciendo la fila. Y una mano me tocó. No, no lo hizo en la espalda sino en la cola y los genitales. Sí, fui violado por Michael Jackson. Sí, definitivamente fue el peor día de mi vida.

Emiliano Castro

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